Mitos y leyendas ancestrales
Diferencias entre mito y leyendas
En razón de la naturaleza de esta sección de Temakel dedicada a MITOS Y LEYENDAS ANCESTRALES, estimo necesario una aclaración sobre las diferencias básicas entre ambos órdenes de narraciones.
Un mito esquimal: Sedna, la hija del mar
La leyenda pampeana de la piedra de Tandil
Este notable fenómeno de la naturaleza causó el asombro de cuantos le conocieron. La famosa piedra se encontraba sobre el lomo de una sierra del sistema del Tandil, en la provincia de Buenos Aires, República Argentina. Estaba situada en lo alto, al borde de un precipicio, unida a la roca por un punto de su base, sobre el cual se apoyaba inclinada hacia el vacío.
El mito hopi de la creación
El mito guaraní de la creación
Los guaraníes habitaban en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino. Se distinguieron por ser enérgicos guerreros y cazadores. Fueron parcialmente evangelizados por los jesuitas. A su estirpe, aún presente principalmente en el Paraguay, pertenece este mito sobre el divino origen de las voces que intercambian los hombres.
El mito celta de Tuan Mac Carell
La creencia en la transformación del hombre en animal está fuertemente difundida en la diversidad de las culturas. Uno de los más famosos relatos míticos celtas se vincula con las metamorfosis. Este el caso de Tuan Mac Carell. Tuan atraviesa distintas transformaciones que lo hacen experimentar la forma humana y animal.
El mito escandinavo de la creación
En los tiempos en que nada existía, se abría en el espacio un vasto y vacío golfo llamado Ginnunga. Tenía una longitud y anchura inconmensurable y su profundidad estaba más allá de toda comprensión. No había costa, ni tampoco olas; porque aún no había mar y la tierra no estaba formada ni tampoco los cielos. Allí en el golfo estuvo el principio de las cosas. Allí por primera vez amaneció.
El mito azteca de la creación
Por los caracteres y escrituras y por relaciones de los viejos y de los que en tiempo de su infidelidad eran sacerdotes y papas, por lo que dijeron los señores principales a quienes se criaba en los templos y enseñaba la ley para que la difundiesen; juntos ante mí, con sus libros y figuras antiguas, muchas de ellas, untadas con sangre humana, relataron el inicio.
El mito hindú de Indra y Visnú
Indra mató al dragón, titán gigantesco que se ocultaba en las montañas en forma de nube y serpiente y retenía cautivas en su vientre las aguas del cielo. El dios arrojó un rayo al centro de sus pesados anillos, y el monstruo saltó en pedazos como un montón de juncos secos. Se liberaron las aguas, y se desparramaron en franjas sobre la tierra para correr de nuevo por el cuerpo del mundo.


